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miércoles, 25 de marzo de 2020

"El Juego del Alcalde.." o, lo que llamábamos en fino, "Public choice"

Tiempos estos de decisiones públicas arriesgadas...

Hace muchos, muchos años, un experto en juegos -no un ludópata, un experto en inventar juegos nuevos- le vendió a mi Director General (de Administración Local de la Generalitat de Catalunya) una idea, que a mí me pareció sencillamente genial: el "Juego del Alcalde": mi jefe le encargó ni se sabe cuántos ejemplares, -no debían ser baratos, venían en una caja muy bien presentada- y los difundió entre toda la Administración Local catalana: debo tener por ahí mi ejemplar, sin estrenar -ya jugué bastante en el trabajo-, algún día lo donaré a un museo...

En líneas generales, el Alcalde disponía de un número determinado de, llamémoslo así, unidades presupuestarias, que podían ser millones de pesetas de las de entonces: ante él había una serie de necesidades que cubrir: el alcalde -debería ser todo el equipo de gobierno municipal, pero se personalizaba mucho- tenía que distribuir esas unidades entre las distintas necesidades, es decir, priorizar unas sobre otras...

Cada necesidad tenía asignados unos beneficios para el alcalde: no en comisiones, no se consideraba el 3%, sino en apoyo popular: si las cubría, ganaba X votos; si las postergaba, perdía Y... podía disponer de más unidades, incrementando la presión fiscal -perdía votos-, o disminuirlas rebajando impuestos: eso, por supuesto, hacía ganar votos... el objetivo, ya os lo podéis imaginar, era la reelección.

Y, luego, venían los dados del azar... veamos un caso práctico: un alcalde debía elegir entre construir un Centro Cultural, hermoso edificio muy inaugurable, con su museo, su auditorio, sus salas para las distintas entidades... o reformar las cloacas del pueblo, obra sin el menor relumbrón, poco vistosa, nada inaugurable...

El alcalde, cosa comprensible, optaba por el Centro Cultural: después lanzaba los dados... ¡mala suerte!: "Unas lluvias torrenciales hacen entrar en carga las cloacas: la mierda sale por los váteres de las plantas bajas, e inunda las calles del centro del pueblo"... el alcalde perdía el 80% de su apoyo electoral, y ya podía ponerse a buscar otro trabajo...

Así funcionan las cosas en la realidad: los recursos son limitados, las necesidades, en principio, infinitas, o incluso un poco más... todo gestor público debe tomar decisiones al respecto, sabiendo que, por mucho que analice fría y racionalmente las alternativas -cosa, por otra parte, poco frecuente- siempre habrá elementos imprevisibles... lo seguro, más que previsible, es que la Oposición aprovechará la más mínima cagada para saltarte a la yugular...

Pongamos, por ejemplo, que se produce una pandemia, para evitar el contagio de la cual son imprescindibles las mascarillas... supongamos, que no es mucho suponer, que, al ser una situación a escala universal, el mercado de esos productos se enrarece -y encarece- por momentos... imaginemos que un gobierno central considera más conveniente unificar las compras de mascarillas, para garantizar suministros y precios: pero, obviamente, una gestión unificada implica una gestión más complicada y, sobre todo, más lenta, y no está el momento para tomarse las cosas con calma...

Imaginemos, fácil es imaginarlo, que las administraciones territoriales, tan nerviosas como la central, creen que lograrán suministros más rápidos contratándolos por su cuenta. De precio, a estas alturas del drama, ya ni hablamos... por lo tanto, se saltan la gestión unificadas, y enseñan su garganta a los lobos del mercado..

Todo puede salir bien, o no... tiras los dados del azar, y te sale una cosa así: "Una empresa ful te hace una pirula: puedes perder 35 millones de euros..."

¿Perderás por eso un montón de votos...? Según y como... no necesariamente si, con anterioridad, has invertido muchas, muchas, unidades presupuestaria en dotarte de medios de comunicación propios o afines, que silencien tus meteduras de pata y magnifiquen las de los contrarios... si tomaste esa sabia precaución, ningún problema... una decisión presupuestaria racional, que te permite hacer frente a los riesgos imprevistos con ciertas probabilidades de éxito...



jueves, 20 de diciembre de 2018

Presidentmontilla

Hoy me he cruzado en la calle con José Montilla... expresident de la Generalitat...


José Montilla tiene su despacho institucional justo en un lugar por donde paso cada día: ya es preocupante lo geográficamente rodeado que me tienen los Presidents de la Generalitat; sólo me falta el de Waterloo, y no es que lo eche de menos... bajaba Montilla de su coche oficial, acompañado por su escolta, cabizbajo y ensimismado; ni se me ha ocurrido saludarle, seguro que no se acuerda de mí...

Montilla fue mi último President de la Generalitat o, por decirlo así, el último al que serví fielmente como funcionario: del siguiente, el Astut, sólo esperaba el cese, y me tuvo con el corazón en vilo -defendido durante un tiempo por un Director General providencial, gracias, amigo Joan- hasta que, definitivamente, me cesó (por persona interpuesta, por supuesto, no tenía yo nivel para aspirar a un rayo directo de Júpiter), cuando sólo me quedaban ya seis meses para jubilarme: pero con Montilla estaba yo de lo más activo...

Y eso que habíamos empezado mal; Montilla le arrebató la alcaldía de Cornellá a mi compañero del PSUC Frederic Prieto que, además, había sido mi último cura en mi época final de práctica religiosa, y mi último confesor hasta que empecé a confesarme en este Blog; pero amistades comunes me alababan su seriedad y laboriosidad, y, por cierto, su actual esposa es una vieja conocida de la Facultad, y aunque no he hablado del tema con ella, han tenido trillizos, prueba también de un cierto nivel de compenetración... después del subibaja continuo y desconcertante de la presidencia de Maragall -y no, no era aún la enfermedad; Pasqual era así, tal cual...- la llegada de Montilla a la Presidencia auguraba tiempos de calma, tranquilidad y gestión... también despertaba mi simpatía por las críticas que le dirigían los más cerriles por el hecho culpable de ser andaluz, llamarse José, y no saber decir "Ádhuc" y "nogensmenys", palabras que nunca he tenido necesidad de utilizar en mi larga vida de catalanoparlante laboral...

¿Qué pasó...? Nos pilló el Tren de la Historia o, más castizamente, el carrito del helao: la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatut d'Autonomía dio un vuelco al panorama político catalán, despertó demonios familiares aparentemente -sólo aparentemente- dormidos, y José Montilla padeció un grave caso de Síndrome del General de la Rovere, aquel estafador que, haciéndose pasar por general del ejército italiano, es detenido por los alemanes, condenado a muerte, y da un ejemplo de dignidad a sus compañeros de fortuna, asumiendo el papel del personaje por él creado: el President de la Generalitat de Catalunya José(p) Montilla se puso al frente del rechazo a la sentencia, e ingresó en el prestigioso y exclusivo club de los que convocan una manifestación y no puede seguirla hasta el final porque lo expulsan los manifestantes...

Pero mis recuerdos sobre Montilla, más allá de lo político, entran en aspectos personales: Montilla se sitúa justamente en las antípodas de los tópicos sobre el gracejo andaluz; es soso, profundamente soso... no olvidaré una experiencia casi traumática: lo acompañé a la despedida de un alto cargo militar, en el Palacio de Capitanía: saludó atentamente a sus anfitriones, y se retiró a un ángulo del salón, con una copa en la mano y con una sonrisa triste y distante... una jefa de gabinete perdía el culo entre los grupitos... "¡Dadle conversación, por el amor de Dios, dadle conversación, el President no puede estar ahí sólo...!": le presenté, sucesivamente, a todos los conocidos que pude: con todos tenía una o dos palabras amables, sonreía, y volvía a su mutismo.... probando ya el último recurso, conduje ante él a un coronel jurídico, andaluz, un tío muy simpático y que hablaba por los codos... "President, ¿va mucho por Iznájar...?" le preguntó...  su sonrisa se hizo aún más triste... "No, desde lo del pantano, no..., contestó, y volvió a sumirse en su mutismo...

¡Cómo lo entendí, en aquel momento...! ¿Cómo no iba a entenderlo un sobrarbense...? detrás de aquella máscara de atonía había un hombre herido por un pantano, un hombre al que una fuerza superior había arrebatado su paisaje infantil, sus recuerdos de primera juventud... no podemos entenderlo los que, como yo, paseo aún por las calles de Barcelona donde fui niño y joven, y me siento en mi terracita de Boltaña teniendo ante mí, más o menos intacto, el paisaje con el que aprendí a mirar el campo y las montañas... me quedé sin saber qué parte de José Montilla yace en el limo del fondo, hundida en las aguas de un negro pantano... en aquel instante, lo hubiese abrazado, antiprotocolariamente...

Pero tampoco hay que excederse; sigue siendo un soso, y conozco otros que lo llevan mejor... de todas maneras, ¡buenos días, President...!


lunes, 8 de octubre de 2018

En la muerte de Macià Alavedra

En una semana llena de emociones, se me pasó por alto la noticia de la muerte de Macià Alavedra...

Recordaba al respecto un amigo de facebook una de mis máximas favoritas: si no puedes decir nada bueno de un difunto, mejor no decir nada... de Hitler sólo se me ocurriría decir que adoraba a los perros y era muy amable con los niños (rubios), y de Franco aún encontraría alguna cosilla, pero de Macià Alavedra, curiosamente, tengo algunos recuerdos divertidos, de él, uno de los máximos exponentes del llamado "Sector Negocis" de Convergència, que acabó pillado en un señalado proceso judicial...

Macià Alavedra fue, durante unos años, Conseller de Governació y, por lo tanto, mi superior en el Departament en el que presté mis servicios -¡cobrando, por supuesto!- durante buena parte de mi vida laboral como funcionario de la Generalitat: y de aquella época proceden esos recuerdos, que no puedo dejar de evocar en el momento de su muerte...

En una ocasión, no recuerdo si en un Debate de Política General o en una moción que afectaba directamente a "nuestro" Departament, estábamos parte del staff de mi Dirección General metidos en una salita del Parlament, preparando las intervenciones del Conseller... en buena práctica, eso habría correspondido a los asesores parlamentarios, y no a nosotros, que cobrábamos por otros conceptos y, a esas horas, deberíamos estar en otros sitios haciendo otros trabajos, pero las fronteras entre competencias y actividades nunca han estado en la Generalitat excesivamente delimitadas... analizábamos las mociones presentadas por los distintos grupos parlamentarios, cuando entró el Conseller, con muchas prisas, y nos dijo que debíamos estudiar especialmente las propuestas de los Socialistas, con el fin de encontrar elementos que se pudiesen consensuar...

"Aquí hay una cosa de los de Iniciativa...!" empezó a decir mi subdirector...

"¡A los comunistas, que les den por culo!", tronó Macià Alavedra... yo, instintivamente, sujeté el asiento de la silla con las dos manos, intentando proteger mi integridad física; mis compañeros soltaron la carcajada, y el Conseller, que se dio cuanta de que aquel "Rivilla" que andaba por ahí tenía ciertas pintas de rojillo, también se rió, mientras nos dejaba con el encargo...

Por si le quedaba alguna duda, poco tiempo después, en plena campaña para el Referéndum sobre la permanencia en la OTAN, le quedó todo aclarado:  yo, como es de suponer, dada mi militancia, defendía activamente el "No", y pasé algunas horas pegando carteles por las calles de Barcelona: si de sabios es rectificar, debo estar llegando a la Sabiduría, porque hoy mi opinión al respecto sería bastante más matizada, no tanto por la contribución que hayamos podido prestar a la defensa de los valores occidentales, sino por los efectos beneficiosos que he apreciado en nuestras propias Fuerzas Armadas, pero... había participado en una marcha nocturna, que terminaba en la Plaça de Sant Jaume, junto al Palau de la Generalitat. Reconozco, también, que era una "Marcha de Antorchas", de esas que tanto gustan en ciertos sectores, aunque yo no llevaba ninguna, siguiendo los sanos consejos, recibidos ya en mi infancia, de no jugar con fuego si no quería, luego, hacerme pipí en la cama... la marcha se estaba disolviendo, y me alejaba, junto con un compañero -que se identifique él si quiere, porque seguramente lo leerá- cuando nos topamos con dos personas que, disimuladamente, salían del Palau de la Generalitat por una puerta lateral: eran Macià Alavedra, envuelto en un abrigo de pelo de camello de lo más británico, y su jefe de gabinete quien, al vernos, se llevó el dedo a los labios, pidiendo discreción...

"¡Conseller, por favor...!" dijimos a coro, nada más lejos de nuestro ánimo que delatar su presencia ante los miles y miles de peligrosos rojos que, en aquel momento, sólo pensaban -pensábamos- en encontrar algo abierto para tomarnos una caña, a altas horas de la noche...

Pocos días después, venía el Presidente del Banco de Crédito Local a firmar unas operaciones de préstamos con el Conseller, para financiar las obras de los municipios afectados por las riadas de 1982: yo era el responsable del tema, había preparado los documentos para la firma, y aparecí ante ellos, cargando con una montaña de expedientes... iba yo, como buen funcionario en acto de servicio, de americana y corbata -conjuntada- y zapatos especialmente lustrados... Macià Alavedra, al verme, no pudo contenerse... "¡Ay, Rivilla... que hoy vienes tan elegante, y la otra noche parecías un Tupamaro....!", me decía, muerto de risa... "Conseller -contestaba yo- hay que vestirse siempre según las circunstancias..."... y me delataba ante el Presidente del Banco de Crédito Local, socialista muy felipista... "¡No te fíes de Rivilla, que quiere que salgamos de la OTAN...!"

Viendo lo bronca que es hoy la vida política en Cataluña, donde tantos puentes se ha roto, no puedo dejar de sonreir ante estos recuerdos de momentos distintos, en que, como es natural, podíamos mantener posiciones políticas muy diferentes, pero siempre dentro de un ambiente de cierto respeto, aunque te enviasen a tomar por culo, pero sin acritud... descanse en paz, Conseller, a pesar de todo...




lunes, 18 de junio de 2018

El Duque Enjaulado

Hoy ingresa en prisión Iñaki Urdangarín... no os preocupéis, que no me apunto -casi nunca- a hacer leña del árbol caído...

Yo trabajaba a menos de cien metros de la sede de La Caixa -la histórica, la de Vía Laietana- donde tenía su despacho Doña Cristina de Borbón... todos mis compañeros -y, sobre todo, mis compañeras- de trabajo, incluso los y las que hoy deben llevar lazos amarillos hasta en el culo, volvían de desayunar dando grititos de alegría... "¡Hemos visto a Cristina, hemos visto a Cristina, estaba en el Merçè Vins...!"... ¡Hasta mi propia madre me llamó una noche, para decirme que había estado comiendo en un restaurante con Cristina y Alexia en la mesa de detrás... "¡Tengo las cervicales echas polvo, de volverme para mirar...!"... quiero decir que Cristina de Borbón era una presencia continua en Barcelona, seguramente el personaje de la realeza más cercano desde Don Fernando el Católico.

Pues yo no tuve el placer -unilateral- de verla hasta justo el día en que anunció su compromiso matrimonial con Don Iñaki Urdangarín... una nube de periodistas la perseguía Via Laietana abajo, ella paró y estuvo departiendo amablemente con ellos, y yo mirando desde las ventanas del Departament de Governació, nunca excesivamente limpias, era un poema limpiar aquellos cristales...

Confieso que asistí al macrofestival de Luz y Sonido que le ofreció la Ciudad de Barcelona -fuegos artificiales, fuentes de Montjuich, música--- días antes de su boda; la mañana del enlace, estábamos Blanca y yo en casa, y se me ocurrió decir: "¿Vamos a ver a los novios....?" Total, la Diagonal nos queda muy cerca...  me hizo gracia ver pasar a los "Royals" y las "Celebrities" invitados al enlace viajando en autocares, como los del Imserso, y a los contrayentes, muy aparentes los dos, en el viejo Rolls de Franco...¡Y mira que debe dar yuyu subirse en ese trasto, y poner las tuyas donde puso sus posaderas -paulatinamente entecas, con el paso de los años- el Centinela de Occidente...!

No volví a tener más contacto visual con los ya entonces Duques de Palma hasta una noche, en Jaca: celebrábamos una reunión de trabajo un comité franco-español, creo que relacionado con el programa de cooperación transfronteriza "Interreg"; después de un día dedicado, como siempre, a ver cómo se peleaban entre sí nuestros vecinos -ellos mismos reconocían que sus problemas eran siempre "Franco-franceses"-, nos habíamos ganado una buena cena, y se nos llevaron a todos a un conocido restaurante jacetano: teníamos toda la sala para nosotros, salvo una pareja de jóvenes trajeados, a los que, al principio, tomé por gays, pero eran los escoltas... y, al fondo, los Duques de Palma, cenando con un amigo tan alto y bronceado como ellos.

Nuestros amigos franceses -especialmente las amigas- entraron en trance al verlos... "¡Cristiná...!" "¡Iñakí...!"... yo me moría de risa con ellos... "Si tanto os gustan los Capetos... ¿por qué les cortásteis la cabeza...? ¡Habéroslos quedado...!"... me aclararon que, en Francia, Iñakí era todo un referente erótico... de Cristina, pobre, nada dijeron... yo la defendía... "¡Hombre, un poco grandota, pero tampoco está mal...!"

Cuando acabaron de cenar -estaban ya a medias cuando llegamos- los Duques se acercaron a nuestra mesa y nos saludaron atentamente... seguramente les habían informado de que aquel grupo de cotillas y alparceros que no dejaban de mirarlos eran, simplemente, honestos funcionarios de ambos cotés, mas algún elú français que nunca faltaban, muchos de ellos con la cintita roja de la Lègion d'Honneur en la solapa... luego me enteré de que Iñaki había estado recibiendo lecciones de esquí, e incluso supe que uno de sus instructores era un amigo mío... mientras era jugador profesional de handbol -¡en el Barça, nada menos...!- tenía prohibido por contrato practicar deportes de riesgo; ahora que era simplemente duque, ya podía partirse la crisma, siguiendo las aladas evoluciones sobre la nieve de los miembros -y miembras- de su familia política.

Desde aquel día, no he vuelto a ver a Iñaki y Cristina: pero he seguido, como todos, las noticias sobre su lenta, imparable caída, no diría que con asombro -ni ha sido el primero que ha metido la mano en las indefensas arcas públicas, ni el primero que se ha aprovechado de su situación, ni el peor, cuantitativa o cualitativamente...- ni siquiera con un excesivo escándalo: "Nada de lo humano me es ajeno", cuántas veces habré citado esta frase, atribuida a tanta gente, desde Terencio a Karl Marx, pasando por San Agustín... incluso, cuando me pongo estupendo, puedo citarla en Latín,  "Nihil a me alieno puto", que me gusta mucho porque acaba en "puto" y descoloca a la gente... te pones por un momento en la piel de un mozo ascendido desde el olimpillo deportivo -deporte más que minoritario- hasta la condición de "Royal", caído en manos de profesores de Empresariales -con todo mis respetos de Economista- y piensas que debes ser un auténtico filósofo -más bien de la rama estoica- para que no se te nuble la vista y empieces a hacer chorradas, especialmente si quieres comprarle a tu señora un casoplón de futbolista -porque a palacete no llegaba- en el mismísimo Pedralbes.


En el fondo, en el fondo, la culpa de todo la tiene la preocupante democratización, en el peor sentido de la palabra, de la Monarquía: a mí me gustaba cuando los príncipes se casaban con princesas, sobre todo cuando el rey regalaba a la nueva pareja parte de su reino, o, al morir, lo dividía entre sus hijos... eso, no me digáis que no, debía ser divertidísimo, acostarte danés y amanecer polaco, tener que guardarte el pasaporte napolitano para ir a pedir el aragonés... difícilmente podían arraigar así tontos sentimientos de orgullo nacional: "¿Y usted, de dónde es...?" te preguntaban... "¡Qué me sé yo... ahora dicen que la mayor del rey sale con uno del Franco Condado, a saber dónde va a parar uno...!" Ahora la Realeza se casa, literalmente, con cualquiera, y un Martínez -digo por citar uno de mis apellidos- o una Martínez, se ve ascendido a pareja de un Borbón o un Windsor, y el plazo de adaptación a la nueva realidad debe ser, forzosamente, largo y traumático... de todas maneras, sigo siendo un Republicano, por mi escala de valores, que reconoce la utilidad práctica de la Monarquía; hace una semana, mi Lehrerin de Alemán  -la profe, vamos- admitió que ignoraba el nombre del Präsident de la República Federal... como sólo tiene funciones representativas... y digo yo que cómo va a tener funciones representativas si sus ciudadanos no saben ni cómo se llama... los reyes siempre -o casi siempre- sabes cómo se llaman, incluso el apellido, Primero, Sexto... y, si vas a ver, como duran más, no salen tan caros, y le dan mucha vidilla al "¡Hola!", la Numismática y la Filatelia...

Por todo eso, comprenderéis que no me haga especialmente feliz su entrada en la prisión, como no me hace feliz que nadie -por merecido que lo tenga- pierda su libertad... sin embargo, no entiendo su elección, una cárcel de mujeres donde va a ser el único varón sobre la Tierra... pero sin contacto con las otras reclusas... supongo que ha primado un cierto temor a las malas compañías -él, que ya sabe a lo que conducen...-, pero creo que está en un inmenso error: la población reclusa lo habría acogido con admiración y respeto, acordaos de cómo Bárcenas se hizo el amo del Módulo Tres, y hubiese sido un rayo de luz en sus pobres y aburridas vidas... ahí es nada contarle a la parienta durante el vis-a-vis: "¡Ahora estoy en el chabolo con el Iñaki, y es un tío legal, tú ya me entiendes...!" Si algo bueno debe tener el trullo es poder conocer a gente de lo más diverso, alejados de tu círculo social habitual, eso lo tenía también la "Mili", enriquecía, vaya que sí... él, que en tan mal lugar ha dejado a la Institución Monárquica, va a tener una reclusión absolutamente real, sólo en su torreón... sólo le faltará la Máscara de Hierro... qué meses tan sosos va a pasar, pobre hombre... que te sean leves...







miércoles, 7 de febrero de 2018

¡Nos rendimos...!

Cuando uno ha perdido, forzoso es reconocerlo, y obrar en consecuencia...





Está bien; ha ganado... nos rendimos... ese no se baja del burro ni muerto, luego diréis de los aragoneses... ha ganado, y punto: por constante, por pesado, por lo que queráis... le ha ayudado la buena gente, la que reacciona ante la injusticia, aunque no sea injusta, pero a ellos se lo parece... ahí está, ha ganado...

Por favor: decidle que sí a todo, si no, no va a haber manera: ¿Presidente Legítimo...? por supuesto... incluso perpetuo, si quiere, cuando uno es legítimo, ya lo es de por vida... único y legítimo; prometedle que, cada día lectivo, a primera hora, todos los escolares de Cataluña, en sus escuelas, barracones, chozas, tiendas de campaña... mirarán hacia el cielo, con la mano sobre el corazón, y gritarán a pulmón batiente: "No hi ha més President que Puigdemont...!", a lo cual contestará el interino, sustituto o lo que sea: "¡Desconfíe de las imitaciones...!: que los Monjes de Montserrat lo coronen en Santa Gúdula -me lo aprendí de la boda de Fabiola, qué viejo empiezo a ser...-, y que los escolanets canten en su honor el Virolai, que no es el agur jaunak, pero para el caso ya vale...

Si hay que cambiar la ley, se cambia; con la Mesa del Parlament que os habéis montado y la mayoría, podéis hacer lo que os salga del ciruelo, que para eso sirven las mayorías parlamentarias democráticas, ya lo sabéis... o si no la cambiáis, tampoco pasa nada, ya hemos visto el caso que hacéis a las leyes... la Arrimadas, que diga misa, como la dirá en Castellà, sólo se enterarán los desarraigados y los de Cornellà, y con esos ya no contáis... y el Coscu ya no está... para que no se sienta solo ahí arriba, le montáis un Consell de la República, un Consell Suprem de la República, un Consell Suprem de la Suprema República, un Consell Suprem Nacional de la Suprema República... por eso no vamos a discutir... una Asamblea de Electos tampoco estaría mal, no es tanto gasto subir varios cientos de alcaldes a Bruselas... ya no vuela Virgin, pero Ryanair está bien de precio: como sólo irán con la vara, si os ponéis de acuerdo con ellos, os la dejarán llevar en cabina y no tendréis que pagar suplemento... luego las chocolatinas Leonidas del dutyfree ya las podrán subir gratis... decidles que se porten bien, que no monten mucho barullo, los bruselenses ya están acostumbrados a esos follones, tienen cada día agricultores tirando leche y pipí de tocino en las puertas de la Comisión...

Pagadle la Casa: no me refiero al chaletito; quiero decir una Casa Presidencial; Secretarios, secretarias, Jefe de Gabinete, Jefe de Prensa, escoltas, chóferes... es una pena no poder crear una Guardia Presidencial como Dios manda, con sus uniformes de gala y de trapillo, sus relevos... podríais negociarlo con el alcalde del pueblo ese, si le convencéis de que puede ser una atracción turística... cada mediodía, a las 12 en punto, relevo de la Guardia, con la Cobla Presidencial tocando airosas sardanas... estudiad el tema...

Y los que quedéis... montad una Gestora, una Humilde Gestora, una Humilde Gestora del Día a Día... y empezad a hacer, de una p... vez, aquello para lo que cobráis, y no poco... ya sé que hacer funcionar una Autonomía de mierda no "fa trempar", bien lo sé, lo he hecho durante años -gestionar, quiero decir...-... queda muy por debajo de vuestras calificaciones, ya no digamos de vuestros méritos... pero las cosas son así, alguien debe ocuparse de tonterías como la pobreza, la desigualdad, el desempleo y la precariedad, el pavoroso coste de la vivienda, la falta de política industrial, el lento desmoronamiento del sistema sanitario,  la situación del sistema educativo, un modelo de éxito que no consigue que muchos de sus clientes acaben sus estudios con una mínima cualificación... ya sé que esas minucias nunca llegarán a compararse a la plasmación terrenal de la Voluntad de un Pueblo, pero...

¿Que será difícil mantener esa bicefalia...? Para nada, hacedme caso, ahora que no nos oye nadie... para vosotros, muchísimo mejor: ya lo reconocía así la sabiduría popular del vecino país, cuando decía "Del amo y del mulo, cuanto más lejos, más seguro...", aludiendo al comportamiento errático y frecuentemente violento de ambas especies animales... desde su exilio dorado, el Legítimo y su Consejo irán perdiendo contacto con la realidad, sus directrices políticas serán cada vez más teóricas, más inaplicables, y los operativos iréis adoptando la sabia práctica de los Virreyes de Indias, cuando recibían las lejanas órdenes del Rey, allá en la vieja península, a días y días de navegación: "Se acata, pero no se cumple", diréis... y el Legítimo se irá transformando, poco a poco, en una leyenda, una sombra de sí mismo, que vagará, sin gran cosa que hacer, por los cafés de Bruselas, acercándose a las mesas donde escuche hablar en Catalán, para rebañar unas migajas de reconocimiento y, todo hay que decirlo, gorrear algún capuccino, que está todo muy caro y, poco a poco, le iréis cerrando el grifo, es ley de vida...




miércoles, 10 de enero de 2018

El día en que salí del armario...

... políticamente hablando, claro: en otras cosas he sido siempre -hasta el momento, debería añadir- de lo más convencional...

El mes de Enero siempre me trae recuerdos de una época especialmente crucial en mi vida: el tiempo que pasé, como funcionario, en la Delegación Sindical de Cornellà de Llobregat, en los convulsos años de la primera transición, 1975 y 1976: el contacto directo con las duras luchas obreras de aquellos meses, en que parecía que todo era posible, el horror de la salvaje represión de Vitoria y del brutal atentado de Atocha... me situaron en una difícil posición personal, ya que mis simpatías se decantaban, cada día más, mientras mi posición de funcionario me forzaba a una neutralidad más y  más difícil. Y aún suerte que, en el avanzado estado de descomposición del postfranquismo, la Organización Sindical había prácticamente perdido sus funciones represivas, en las que sólo los más extremistas creían aún, e incluso su colaboración con el aparato represivo del Estado -que, ese sí, seguía engrasado y plenamente operativo- se encontraba bajo mínimos.

Paro siempre hay un día en que no tienes más remedio que posicionarte: ese día, no recuerdo exactamente la fecha, pero sí muy bien el incidente, ya no pude contenerme, e incumplí gravemente mis obligaciones funcionariales: ya veréis lo que pasó.

Cuando hablamos de las luchas sindicales del Baix Llobregat, hablamos casi exclusivamente de Comisiones Obreras, la formación en la que después milité durante largos años...  posiblemente había también sindicalistas de USO, e incluso un viejo y respetado militante al que se conocía como "El de UGT". Uno. No niego que hubiese más, pero yo no los conocí... en las turbulentas circunstancias en que se  reconoció la Libertad Sindical, los sindicatos que hasta entonces tenían poca presencia empezaron a proliferar, por medios muy variados, hasta llegar a las muy especiales primeras elecciones sindicales... Comisiones Obreras, consciente de la situación, intentaba frenar esas maniobras -que, objetivamente, debilitaba la fuerza de las reivindicaciones de los trabajadores- mediante la creación de una Intersindical, como se había hecho en la reciente revolución portuguesa- que garantizase la unidad de acción... en esas estábamos.

Me habían cambiado recientemente al Delegado Comarcal, mi superior, y el primer contacto con el nuevo fue especialmente revelador: "Mañana se celebra una Asamblea legal y autorizada -me dijo-; presidirás tú en mi nombre; Comisiones Obreras intentará que se apruebe una moción sobre la creación de la Intersindical y la Unidad Sindical; intervendrán entonces unos representantes de la CNT, oponiéndose: cuidado; pueden ir armados... se organizará un follón; tú, levantas la sesión, y así no se podrán adoptar acuerdos válidos..."

¡La CNT, por la que había sentido yo mis primeras simpatías en mi época sindicalista, hasta el punto de ir a visitarlos en sus humildes locales parisinos, reaparecía ahora, por lo menos sus siglas, en circunstancias sospechosas...! Y, peor aún, podían comparecer con sus míticas Star al cinto... y yo en medio... la operación me parecía absolutamente sucia, y no me costó demasiado adoptar una decisión.

Al día siguiente, justo antes de entrar en la asamblea, me acerqué al más destacado dirigente de Comisiones Obreras, y le dije: "Voy a mear... ¿tú no tienes ganas...?", cogiéndole por el brazo... no sé qué pensaría... ya en la soledad de los lavabos, le conté todo lo que sabía... sonrió... "Muchas gracias, compañero -¡"Compañero", primera vez que me llamaban compañero...!-, no te preocupes, esperábamos algo así, y ya estamos preparados...", fue su respuesta...

La asamblea comenzó, se presentó la moción, y, en aquel momento, al fondo de la sala, dos o tres personas empezaron a lanzar gritos en favor de la "Libertad sindical" -a saber, en contra de la "Unidad"... eran, eso, sólo dos o tres, y las Star, si estaban, no comparecieron... el resto de la asamblea quedó por un momento en silencio...

Silencio roto por un anciano, cabellos blancos, piel curtida por la intemperie... se levantó, rezumando dignidad por todos sus poros, se encaró a los que gritaban al fondo, y, puño en alto, gritó él a su vez: "¡Compañeros....! Yo estuve en la Columna Durruti... y si Buenaventura viviera, gritaría hoy conmigo: ¡Viva la Unidad de la Clase Obrera...!"

Mientras tanto, mientras toda la asamblea, en pie, aplaudía y lanzaba ¡Vivas! a la Unidad Sindical, observé cómo un grupito rodeaba a los que habían interrumpido y, sin ningún signo de violencia, los acompañaba hacia la salida... se reanudó la asamblea, ya sin ningún incidente, se adoptaron los acuerdos por unanimidad, y no me quedó más trabajo que, al levantarla, felicitarlos a todos por el pacífico desarrollo de la jornada...

Mientras me dirigía al despacho de mi jefe, me preparaba mentalmente para el chaparrón de reproches que me caerían encima... "No ha habido incidentes -dije-, se han adoptado los acuerdos,y no he tenido que suspender la asamblea..." "Bueno -me contestó-, casi mejor así..."


Días después, coincidí en un pasillo con uno de los dirigentes de Comisiones; comentamos en plan cómplice la jugada... "¿De dónde sacásteis al viejo de la Columna Durruti...", pregunté... "¿Fulano, quieres decir...? ¡Ese, qué coño va a a haber estado en la Columna Durruti...!", me contestó, riendo...




lunes, 20 de noviembre de 2017

Las vueltas que da la vida...

A las puertas de una nueva campaña electoral, huérfano de fidelidades partidistas, me encuentro en la curiosa situación de votar a una persona que me cae muy bien, pero a la que yo consideraba muy alejada de mis opiniones políticas...


Yo siempre he sido muy de Unió Democrática. Por supuesto, los que me conocéis no me identificáis con la Democracia Cristiana, aunque en una larga etapa de mi vida fui cristiano -eso no se pierde fácilmente- y en otra, quizás más breve, demócrata... pero, como funcionario que fui de la Generalitat, he trabajado muchas veces bajo las órdenes directas de personas pertenecientes a dicho extinto partido, y debo decir que mi experiencia con ellos fue siempre muy positiva, estrictamente hablando a nivel personal... bien es verdad que había empezado siendo feligrés de Joan Rigol, prominente militante de UDC que, una vez colgado los hábitos, llegó nada menos que a presidir el Parlament de Catalunya.

También en mi entorno próximo hubo activos militantes de Unió, si bien la visión que me trasmitieron de su partido fue mucho menos idílica, cuando uno de ellos fue implacablemente purgado tras ser sorprendido haciendo manitas políticas con Roca Junyent, entonces delfín de Pujol... su verdugo fue su hasta entonces amiga, una dirigente que llegó también a las más altas magistraturas, y que hoy es independentista ligeramente descontrolada, y cuando el pobre purgado, camino de Siberia, me contaba sus desdichas con lágrimas en los ojos, no pude contenerme y le dije: "¿Entiendes por qué, entre los cristianos y los leones, yo siempre prefería a los leones...?"

Cuando el líder de Unió, Josep Antoni Durán i Lleida, pasó a ser mi Conseller, en la primera y única visita a mi despacho -el "paseillo", como llamábamos taurinamente, doble falta de respeto, a ese rito inaugural- , al ver el mapa de Sobrarbe que colgaba en la pared, sonrió y me dijo: "Jo també sóc aragonès...!"... con lo cual ya se me metió en el bolsillo, aunque no al mismo nivel que a mis compañeras, rendidas ante su apuesta figura, su brillante calva, su impecable corbata y su fama de "play boy"....

Completó la jugada nombrando Director General de Administración Local -es decir, jefe de mi unidad administrativa- a un joven al que ninguno de nosotros conocía; Ramon Espadaler; sabíamos de él que procedía de un pueblo de la Plana de Vic... "¡Un carlistón...!", pensé yo, preparándome para navegar en aguas revueltas...

Al tomar posesión del cargo, nos sorprendieron su afabilidad y el interés que demostró por conocer el funcionamiento de nuestros servicios; me llamó a su despacho y, durante más de dos horas, le estuve explicando cuales eran mis funciones: en líneas generales, yo proponía la distribución entre ayuntamientos y consejos comarcales de una parte de su financiación, la procedente de la participación en los ingresos de la Generalitat, y, sobre todo, efectuaba también la propuesta de distribución de los recursos del Fondo Europeo de Desarrollo Regional, FEDER, para financiar obras de competencia local. No era sencillo de hacer, ni de explicar... tenía que contentar a mucha gente; a los  ayuntamientos de Convergència i Unió, agrupados en la Associació Catalana de Municipis, y a los socialistas -y los de Iniciativa, claro-, que formaban la Federació de Municipis de Catalunya, donde actuaba de cancerbero Ernest Maragall, el hermano de Pasqual, conocido como "el Tete", y hoy en las listas de ERC...

Al día siguiente, Ramon Espadaler me volvió a llamar a su despacho... me lo encontré escribiendo en su ordenador, aparato que, hasta el momento, no había visto usar a ningún Director General, me pidió que me sentase, y me dijo: "He estado haciendo un resumen de todo lo que me contaste ayer: te lo voy a leer, para ver si está correcto..." Había escrito más de tres páginas... le hice alguna corrección -siempre debes dejar claro al jefe quién sabe más...- pero no pude contener mi asombro y admiración.... "¡Coooño -dije- eres el primer Director General que tengo que sabe lo que hago... no sé si me gusta eso...!"

El día en que, finalmente, le presenté mi propuesta de distribución del FEDER, la estudió con atención, y, sonriendo, me dijo: "Tu propuesta es técnicamente perfecta, pero políticamente inasumible...". Los recursos se concentraban demasiado en grandes proyectos de municipios grandes y medianos; había que dirigir más hacia los "pezqueñines", como cariñosamente los llamábamos, los pequeños municipios que formaban el núcleo del poder municipal de CiU: había yo desarrollado, para uso personal y de algún amigo muy próximo, mi "Índice PIG", resultante de dividir el número de cerdos estabulados en cada municipio ("porcs", de ahí la P) por el de habitantes humanos (Gente, "gent") en cada municipio: para PIGs iguales o superiores a 1, podías apostar lo que quisieras a que el alcalde era de CiU...

Iniciamos entonces un nuevo estudio de los expedientes, que nos llevaba a trabajar codo con codo hasta altas horas de la noche... me contaba que salía de su pueblo, donde seguía viviendo, de madrugada, procurando no despertar a su mujer, y volvía cuando ya estaba acostada... por suerte, eran tiempos de vacas gordas, y tenía coche oficial y chófer, que nos dejaba usar discretamente -el coche y el chófer- para nuestros desplazamientos de trabajo... sin embargo, una tarde, cuando le pregunté. "¿Hasta qué hora nos quedamos trabajando hoy?" , me contestó: "Hoy, imposible... esta mañana había en la nevera un post-it de mi mujer; decía: "Esta tarde voy a tal sitio... ¡tú verás....!""... comprendí que no quería tirar demasiado de la cuerda, y aquella noche descansamos.

Rehicimos la distribución, en forma bastante satisfactoria, pero poco tiempo más pude disfrutar de Ramon como Director General, porque pronto fue nombrado Conseller de Medio Ambiente: recuerdo que le regalé la Guía de Aves "Dels Països Catalans i d'Europa", la traducción catalana del Peterson, la Biblia de los observadores de aves, que sin duda le sería de utilidad en sus nuevos cometidos... "Pongo los pajaritos en tus manos, cuídamelos...", le dije... Quedamos, por lo tanto, amigos, y por amigo lo tengo, espero que él también a mí...

Pues bien: hundida Unió en sus deudas y desaparecida del panorama político catalán, emigrados buena parte de sus militantes más independentistas hacia el Refugio de Pecadores de ERC, recala ahora Ramon Espadaler en la lista del PSC, encabezada por Miquel Iceta, seguramente el político catalán que más garantías me ofrece en estos momentos; lista cerrada, por cierto, por Jiménez Asenjo, uno de mis ya pocos referentes de lo que fue ICV y de lo que no llegó a ser la versión catalana -ni la española- de Podemos, y donde figuran también personas procedentes de Federalistes de Esquerres, lo más parecido a una formación política en la que desde hace pocos días milito, es un decir... la lista, por lo tanto, a la que presumiblemente votaré el próximo 21-D. Una lista de la que espero que conjugue los elementos progresistas del PSC -y de los que estamos un poquito a su izquierda-, un catalanismo asumible por los que no somos catalanistas, y dosis, importantes, masivas dosis de sentido común...

Me reencuentro, así, con Ramon Espadaler en circunstancias hace pocos meses imprevisibles, y que demuestran lo profundo del cataclismo que ha sacudido a Cataluña y a los catalanes, por la mala cabeza de algunos... hay quién descalifica la lista de Iceta justamente por la presencia de Espadaler: "¡Un democristiano...!", ayer mismo lo hacía Echenique: "¡Espadaler, que se oponía al matrimonio homosexual...!"

¿Pues sabéis una cosa... ? Yo también.... al matrimonio homo, y al hetero, a cualquier matrimonio civil... si tus creencias religiosas te impiden copular con otro ciudadano o ciudadana sin el visto bueno de tu Ser Superior, cásate por el rito que quieras, con el "Ave María" de Schubert o rompiendo un botijo... pero, y ahí lamento discrepar de mi admirado Napoleón, no sé que tienen que ver las afinidades sentimentales y/o sexuales con el Código Civil, que tiene que estar para otras cosas... y que conste que soy el primero en dar ejemplo, con veintiocho años de feliz unión con mi compañera sin más requisito que un acta notarial, y en fecha relativamente tardía... mis más recientes experiencias de bodorrios próximos, homos y heteros, han acabado como el Rosario de la Aurora, como acabó el mío, sin ir más lejos... al próximo que pretenda que le ayude a pagar un viaje a Thailandia para dos, le diré que haga un Verkami, como Artur Mas, y que me envíe el jamón pata negra cortadito y envasado al vacío, que ya me lo comeré yo tranquilamente en mi casa, sin tener que elegir corbata y sin pasar apuros para abrocharme el traje oscuro... y si te gustan los ritos, a Las Vegas, a que te case Elvis, o Chiquito de la Calzada, pobrecito mío... por ese lado, tranquilo, Ramon, cuentas con mi voto...




jueves, 5 de octubre de 2017

Sindicalismo para esquiroles: ejemplos prácticos.


Cosas veredes, Sancho, que harán hablar las piedras... (apócrifa, atribuida a Don Quijote, quizás es de su cuñado)

Ha sido para mí motivo de honda satisfacción contemplar el espectáculo de mis excompañeros, funcionarios de la Generalitat de Catalunya, secundando como un solo hombre y una sola mujer, al igual que los heroicos proletarios bolcheviques de la Acería Putilov, ahora vendrá a hacer cien años, una jornada de huelga; si Isona Passola tuviese el temple de Eisenstein, y Lluis Llach el nervio y la furia de Shostakovich, ¡Qué hermosa obra de arte podrían legarnos, urdiendo tan épicos mimbres...!

Y la cosa es mucho más de admirar, porque, cuando yo formaba parte de él -y tampoco hace tantos años de eso- era un colectivo más bien comodón, manso, sufrido, pastueño... y me atribuyo una dosis de culpa, pues en el tiempo en que ejercí de representante sindical, encuadrado en el Sindicato de la Administración de la Generalitat, de Comisiones Obreras, es obvio que fracasé en mis vanos intentos de insuflar conciencia de clase y firmeza revolucionaria en sus corazones y sus mentes, por no mencionar otros órganos donde el vulgo sitúa habitualmente -sin ninguna base científica- dichos sentimientos.

Cuando, después de debatirlo en asambleas a las que solía asistir una fracción mínima de la plantilla, nos decidíamos a convocar una jornada de paro, a la hora del comienzo del horario laboral me constituía en piquete informativo unipersonal, en la puerta de mi Departament, con un fajo de papeles en la mano: era gracioso verme allí, de americana y corbata -no iba a disfrazarme de borroka para la ocasión; iba de diario-, intentando convencer a mis compañeros para que secundasen la jornada de "lucha"... una vez me pilló de esa guisa el Secretario General de la Confereración, José Luís López Bulla -también siempre correctamente vestido, por cierto- y se reía, considerándome "El piquete más elegante que había visto nunca"...

¿Eran efectivos mis esfuerzos...? escasamente... en una de esas ocasiones, poco antes de comenzar la jornada laboral, subí a dejar algo en mi mesa, y, ante mi sorpresa, descubrí que mis compañeros de trabajo se habían conjurado para llegar un cuarto de hora antes -cosa insólita, por cierto- para que, como uno me contó que se había dicho, "El Revi no se enfade..."... allí estaban, charlando y tomando café, sin atreverse a mirarme a los ojos... reconozco que es una de las pocas veces en mi vida en que perdí un poco los papeles, y les grite: "¡Ya que habéis venido para que no os descuenten el día, poneos a trabajar por lo menos, cabrones...!"... no me lo tomaron en cuenta y, en las siguientes elecciones sindicales, me votaron otra vez... y que conste que los sueldos que cobrábamos eran bajos, siempre por debajo de nuestras expectativas, por supuesto, aunque quizás no de nuestros merecimientos, pero no hasta el extremo de que una familia pudiese pasar hambre si, aquel mes, cobraba 29 en vez de 30 días... aunque también es cierto que cuando nos llegaba la nómina con el descuento a los cuatro rojos que habíamos parado, siempre te llevabas el susto... "¿C...., tanto cobro por día...?"

Pues bien; ha sido jubilarme yo -aunque ya hacía años que no ejercía- y esa alegre bandada de esquiroles que saltaban de pino en pino se ha transformado en manada de leones combativos, unidos tras sus sindicatos convocantes - alguno de los cuales ni tan solo me suena-, y han conseguido detener por un día la máquina de la Administración... cierto es, todo hay que decirlo, tras una jornada en que muchos de mis conciudadanos descubrieron, al igual que el joven Buda al abandonar el Palacio de sus padres, una de las crudas verdades de la vida; la policía pega... algunos ya lo sabíamos de antes, yo he visto pegar a policías de diversos regímenes y colores, y aún guardo el recuerdo de una carga de las CRS en las calles del republicano y democrático París que me puso los colgajillos en la garganta, pero, al parecer, para muchos felices mortales -felices hasta aquel día, por lo menos- el Domingo fue su Primera Comunión.

Tras mi asombro y mi admiración, viene mi reflexión... ¿Dónde fallábamos...? ¿En qué nos equivocábamos....? analizo, analizo, y llego a una conclusión, seguramente parcial y errónea... "Quizás, si les hubiésemos dicho que no les iban a descontar el día..."








miércoles, 4 de octubre de 2017

Monarquía Constitucional, para dummies

Más tranquilo mi feisbuck, después de la poda de amigos que me alteraban las coronarias, prosigo con mi verdadera vocación: instruir deleitando...

Del mismo director de "Francisco, el Papa que nos gusta a los ateos", algunos esperaban oir anoche a "Felipe, el Rey de España que gusta a republicanos e independentistas": craso error.

Ser Rey Constitucional es un chollo, no lo negaré; pero no deja de tener sus aspectos negativos: por ejemplo, no estimula nada, pero nada, la creatividad; debes ser repetitivo, predecible, moverte por carriles bien trazados... por eso los discursos de los reyes constitucionales suelen ser anodinos, auténticos coñazos, monumentos al gris.

Lo que hubiese creado una crisis institucional aún más profunda, si cabe, habría sido que, ayer, el rey se saliese de los argumentos y las posturas mantenidas, erre que erre, por el Gobierno de la Nación. Porque al rey, eso es obvio, no lo ha votado nadie, pero el Gobierno expresa una mayoría parlamentaria salida de las urnas. La única mayoría que fue posible. Otra cosa es que uno se pregunte por el por qué de tan curioso fenómeno, pero eso nos llevaría lejos...

¿Es el rey una marioneta...? ¿Es un muñeco de ventrílocuo...? Exactamente, no otra cosa.... la Constitución le añade unas cuantas competencias nominales, pero Dios le libre de intentar ejercerlas... en el Reino Unido, el Discurso anual de la Reina lo escribe el Primer Ministro -o los que le escriben el discurso al Primer Ministro-, todo el mundo lo sabe, nadie se llama a engaño... ella, luego, puede improvisar algo en las inauguraciones de exposiciones de flores, pero tampoco parece que se caliente demasiado los cascos. Ni falta que hace. En la Dinamarca del Norte, los que habéis visto "Borgen" ya sabéis lo que pinta el monarca...

¿Que la situación exigía un pronunciamiento más matizado...? No se me ocurre... a hacer eso, a intervenir un poquito más allá de la Constitución, a lo que tan aficionado era su bisabuelo Alfonso, se llamaba "borbonear": le costó el exilio. Malas lenguas afirman que su padre borboneó a Suárez; del resultado, el 23-F, nos acordamos todos... los que querían que el rey hablase, ayer quedaron satisfechos; hablar, habló. Pero dijo lo que dice el Gobierno, como no podía ser de otra manera... un Presidente de la República Española, con idénticas competencias constitucionales, hubiese dicho exactamente lo mismo. El Manuel Azaña de 1932, no me atrevo a afirmarlo: el de 1938, seguro...

Otra cosa es el tono... este hombre, forzoso es decirlo, no es la alegría de la huerta; no tiene un pelo de campechano... ayer su discurso fue deprimente; tenso, preocupado, no excesivamente seguro... exactamente como estoy yo, por otra parte... a ver si va a ser verdad eso de que está muy bien preparado; cuando, a tu alrededor, todos pierden la cabeza, y tú permaneces sereno, seguramente no has captado la auténtica gravedad de la situación...

Decía ayer un amigo que se había hecho el "Harakiri" en público. Dejando aparte la incorrección del término (se dice "seppuku"), no estoy de acuerdo: si tan bien preparado está, sabe perfectamente que su suerte está ligada, exclusivamente, a la Constitución de 1978; lo único que le separa de la cola del INEM es la vigencia de esa Constitución, y es normal que se obstine en defenderla: si vuelve a haber un consenso constitucional algún día, será en torno a alguna forma de República. Y, ni que decir tiene, yo votaré por ella. Lo cual no impide que, en el momento en que tantos y tantos lo ponen a parir, no considere justo escribir yo estas líneas,  desde mi solidaridad hacia el que es, en última instancia, un hijo de familia disfuncional...




lunes, 2 de octubre de 2017

Hobbes para dummies...

Con las imágenes de descalabrados del 1 de Octubre bien frescas, unas breves reflexiones sobre el tema:

1:- Estado democrático no es aquel que no ejerce violencia física sobre vidas y haciendas de sus ciudadanos; eso sería una ONG, pongo por caso; Estado democrático es el que lo hace única y exclusivamente en forma legítima y proporcional. Y en exclusiva; en un Estado democrático, nadie puede tomarse la justicia por su mano: la justicia -violenta- la monopoliza el Estado; desde el vigilante de zona azul que manda a la grúa para que te retire el coche hasta el Jefe del Estado Mayor de la Defensa que envía los F-18 a bombardear Belgrado. Si lo haces tú, te la cargas...

2.- Legitimidad indica eso, que una ley o una orden judicial son precisas para poder ejercer la violencia: no basta con el libre albedrío o el sentido común de los agentes encargados de, eventualmente, aplicarla. Instrucciones escritas, por favor, siempre que sea posible.

3.- Proporcionalidad; siempre, siempre, proporcionalidad. Y no es fácil navegar en esas aguas... un policía te dice: "¡Circule!"; tú contestas: "¡Vale, vale, pero sin avasallar...!"; el policía te abre la cabeza de un porrazo: mal, no proporcional, tarjeta roja directa. Tú eres moro, llevas un cinturón de botes de coca-cola envueltos en albal, se lo enseñas al policía y gritas: "¡Allahú akbar!"; el policía te cose a tiros; proporcional, claveles en el capó del coche y, tú, ajo y agua...

4.- Defensa; siempre puedes alegar ante la Justicia la falta de proporcionalidad en la respuesta del policía. No lo tienes fácil porque, en éste caso, juega en su favor la presunción de inocencia, eres tú quien tiene que demostrar que se ha pasado... los videos de móvil, y no digamos ya las go-pro- están revolucionando mucho este campo... De todas maneras, si eres moro y te han cosido a tiros, no hay video que valga, chaval...

5.- Todo eso debe saberlo muy bien todo el que vive en un Estado, es decir, todo el mundo. También los que aspiran a montarse estado propio. Pero esos ya lo saben... ¿recordáis en Conseller Puig que salía en "Polònia" con un bate de béisbol..? Deseo que el herido de ayer no pierda su ojo, pero tengamos presente que el primer ojo caído en una calle de Barcelona en democracia fue por culpa de una pelota de los Mossos que, como suele suceder en estos casos, se disparó sola...

6.- Si algún día te toca vivir en un estado no democrático -no lo descartes a priori-, la cosa se agrava: pero, en esencia, sigue siendo lo mismo: te toca correr: en la foto de Paco Elvira, Facultat de Ciéncies Económiques de Barcelona, circa 1970, estoy yo, en la parte baja de la imagen, mirando hacia atrás, corriendo delante de los "grises". El que mandaba a los que mandaban a los que mandaban a aquella gente no había ganado ningunas elecciones, sino una guerra civil, aunque justo es decir que había arrasado en dos referendums, dos... Mucho indocumentado afirma que aún no ha muerto... si fuese verdad, no lo podrían afirmar, por lo menos impunemente... con todos los defectos de lo de ahora, la verdad, me quedo con el Régimen del 78. Hasta hoy, que ya es decir...





lunes, 22 de mayo de 2017

Montauban, un mercado, una boda y una tumba..

A cincuenta kilómetros de Toulouse, Montauban, una Toulouse pequeñita...





A orillas del Tarn, que es aquí un pacífico río de llanura que ya ni se acuerda de sus gorges; tierra buena, honda, la roca debe estar muchos metros más abajo... por eso se construye con ladrillo, el ladrillo rojo, que da su nombre a estas tres ciudades, Toulouse -que no vamos a visitar esta vez-, Albi y Montauban...



Llegamos en pleno mercado del Sábado por la mañana... hacia allá vamos, como atraídos por un imán: un mercado francés es siempre un lugar digno de visitar, lleno de tentaciones, a las que difícil es resistirse: boulangeries con los panes más insospechados, y todos excelentes, fromageries temáticas; la de cabra la de oveja, la de vaca, con una vaquita de peluche para que no haya dudas... compramos para cenar en el turismo rural donde nos alojamos; la expedición ha quedado reducida a cinco: Nieves y Jesús, nuestros amigos de Sieste y la Ribera del Ebro, médicos. buena compañía para un hipocondriaco como yo, Marithé, boltañesa recriada en Francia, que vive a pocos kilómetros de aquí, Blanca y yo... no es la primera vez que viajamos juntos, un buen equipo... frutas y lègumes de todos los tipos, unos espárragos que Jesús reconoce que tienen muy buena pinta, unas cerezas -aquí el experto soy yo- que, la verdad, ni fu ni fa, y unos fresones, o fresas, vaya usted a saber, de tamaño intermedio, bicónicas, de un aroma y un sabor excepcionales... en un chiringuito, un alegre chacinero fríe en un hornillo una especie de longaniza (en Aragón) o butifarra (en Cataluña); las tiene también envasadas al vacío, con una etiqueta donde pone, en letras grandes, "Narcord": "¿Eso se llama "Narcord"?", pregunto, en mi mejor Francés... "No, no, Narcord soy yo, eso es... du porc, cerdo..", me contesta el buen hombre...


En un rincón, junto al mercado, un "vide-grènier", una venta de trastos procedentes de los desvanes, las falsas... siempre busco, intentando dar con alguna joya, pero solo hay eso, trastos, zarrios... Pero no son como los nuestros; nosotros tenemos botijos, pucheros rotos, esquillas y cepos zorreros; ellos, además, bailarinas descascarilladas de falsa porcelana de Sevres, cajas de pilules de metal esmaltado en colores, ceniceritos, condecoraciones republicanas, cosas de ganchillo... son trastos de país rico, cursis, pero hay que ser rico para llegar a ser cursi...

La Catedral es fea. punto; Montauban fue villa hugonota, la Catedral no sé si lo es, o es católica, pero tiene ese aire severo, desprovisto de adornos, tan característico de la Reforma: por el contrario su antigua Plaza Real, ahora Plaza de la Nación, armónica, en ladrillo rojo, con hondos soportales dobles, es señorial y hermosa; comeremos en una calle vecina, en una mesita de reducidas dimensiones, como es habitual en Francia, pero viendo pasar a la gente, y a la sombra, en un día en que el Sol empieza a apretar, saliendo entre las nubes.




Una vez más, me encanta el raciocinio aplicado a la hostelería; parece que las cartas las haya redactado el mismísimo Descartes, quizás de ahí viene el nombre; tienes tus "formules", de entrante, plato principal -"du jour", que siempre tiene varias opciones- y postre: puedes elegir el tout complet, un entrante y postre, un entrante y plat du jour, un plat du jour, con buen acompañamiento, y postre... con diferentes precios, por supuesto... y, encima de la mesa, la carafe d'eau, perfectamente potable, y gratuita... nada que ver con nuestros rígidos menús de dos platazos y postre, que pagas si o no (siempre convenzo a mis acompañantes para que lo pidan, así como postre doble), o, en el mejor de los casos, te lo cambian por el café, como si valiesen lo mismo...

Después de comer nos acercamos al río, y pasamos por la puerta del Ayuntamiento, en el momento en que empieza a llegar una alegre caravana de coches adornados con flores y lazos de gasa: por supuesto es una boda. Una boda de argelinos. Los chicos, altos y guapos, enfundados en trajes negros con camisa blanca y corbata, tocan panderos; las chicas, morenas, guapísimas, bailan y lanzan gritos tradicionales; se ve alguna chilaba, algún velo, entre la gente mayor... un caballero anciano viste de chilaba blanca y casquete... pero es una boda francesa, republicana, con alcalde -o concejal- con su franja tricolor, leyendo artículos del Código de Napoleón... sus antepasados, obviamente, no son los galos, ni comían jabalí -¡jalufo, jalufo!-, pero son la Francia de hoy y, obviamente la del mañana. Y lo siento, doña Marina, pero eso es lo que hay, y bien contenta puede estar, que han dado al Mundo un Zidane del que, por cierto, poco contentos están hoy mis conciudadanos barceloneses...

Al coche, una vez más, y un corto recorrido hasta el Cementerio de Montauban el objetivo sentimental de mi visita: los cementerios franceses son minerales, feos, suelo empedrado, tumbas de piedra, generalmente artificial, cemento... pocos árboles, siempre cipreses... nada que ver con los vegetales Friedhöfe alemanes, tan verdes, tan mulliditos, que te quedarías... eso sí, han tenido el buen detalle de bautizar a las calles con nombres de pájaros; "Les merles", "les mésonges"... cuando se acaban los pájaros, al fondo del cementerio, una pequeña bandera republicana -española, quiero decir; en Francia todas son republicanas, claro- nos indica que estamos ante la tumba de Don Manuel Azaña Díaz, Presidente que fue de la República, hasta su exilio y dimisión en 1939.



Me doy cuenta, demasiado tarde, de que nunca me he aprendido la letra del Himno de Riego; me sé de corrido la música, que la Ronda de Boltaña siempre toca en sus actuaciones, pero sólo recuerdo el estribillo: "¡Soldados, la Patria nos llama a la lid/juremos por ella vencer o morir!"; y aquella otra estrofa que me enseñaba mi abuela Encarnación, malagueña y de familia liberal, que la habría recibido casi de testigos presenciales: "Si Torrijos murió fusilado/no murió ni por vil ni traidor/que murió con la espada en la mano/defendiendo la Constitución..." así me veo yo, defendiendo la Constitución... en España no tenemos suerte con los himnos: el de ahora, se silba o tararea -unos lo tararean, otros lo silban-, el más cantado, el "Cara al Sol", era un poema de madrileños de familia bien, y la gente no entendía la letra... "Impasible el ademán...", y oían y repetían "¡Imposible, el Alemán..!", se lo cuento a mi profesora, Anette, y se muere de risa... "Ach so, imposible, ja...!" Pero al Presidente hay que rendirle honores, y le canto lo que puedo...

Si vamos a ver, es una pequeña vergüenza tenerlo aquí, en tierra extraña, que lo acogió un poco a contrapelo, y donde murió a los sesenta años, un chaval, yo creo que de pena... pero es casi mejor dejarlo debajo de un no demasiado afortunado monumento, una especie de llamas o estalactitas transparentes, de metacrilato, traspasadas por otra roja, demasiado evidente la sangre... España, incluso la España de ahora, es un choque, un sobreestímulo demasiado fuerte para un espíritu sereno y reflexivo como el suyo; de los problemas que dejó, sólo se han arreglado, precisamente, dos de los que más lo trajeron de cráneo: los jornaleros -en Casas Viejas, los que no han emigrado, cobran el PER-, y el Ejército, definitivamente democratizado y civilizado, yo creo que gracias a la OTAN, con la de carteles que llegué a pegar en su contra... pero los curas siguen haciendo de las suyas -si se enterase de lo de la concertada, él que acabó de los colegios de frailes hasta el pirulo de la boina...-, y Cataluña... después de defender fogosamente el Estatut d'Autonomía, su calvario durante la Guerra Civil se vio enturbiado por la deslealtad sediciosa de Companys y los bandazos internos de un Partido Socialista escindido en facciones irreconciliables... ¿Os suena...?

Descanse usted, Don Manuel, por allá abajo seguimos, a trancas y barrancas... consuélese con sus palabras escritas sobre su lápida: Paz, Piedad y Perdón... en eso estamos, aunque no todos los días... amén.






miércoles, 26 de abril de 2017

Lluís Llach, antes de Ítaca...

Hoy Lluís Llach está en todos los titulares, y la ha liado parda en las redes sociales... me apetece contar una breve y no demasiado intensa relación que tuvimos, hace ya muchos, muchos años...

El mismo día en que entré en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Barcelona, tuve varias "premières": conocí unos amigos que me han ido durando a lo largo de toda la vida -alguno, por desgracia, ya no está...-, asistí a mi primera asamblea -aunque no recuerdo que hablase; luego hablaba en todas-, participé en mi primera manifestación, y me afilié al ilegal Sindicato Democrático de Estudiantes de la Universidad de Barcelona, el SDEUB.

Alguna vez he dicho que fui miembro del Consejo de Curso del SDEUB: no me arrepiento de la ligera incorrección, porque todo el mundo maquilla un poco su currículum: en realidad, el Primer Curso de la Facultad reunía unos 400 alumnos -ojo, 400 alumnos en la única Facultad de Ciencias Económicas en 300 km. a la redonda; una de nuestras quejas más frecuentes era contra la "Masificación" de la Universidad...- y eso obligaba a dividirnos en dos grupos; de la A a la M, un grupo; de la M a la Z, otro: cada "Grupo" tenía su Consejo del SDEUB; yo me presenté al de mi Grupo, y salí elegido, con un vago perfil de falangista de izquierdas: podréis opinar lo que queráis, pero os aseguro que mi empanada mental no desentonaba demasiado en el panorama general; tampoco importa el hecho de que, me parece recordar, éramos tantos candidatos como cargos a elegir; es igual, muchos compañeros me votaron, y procuré siempre hacer honor a la confianza que en mí depositaron: de todas maneras, fueron las última elecciones del SDEUB, por lo que supongo que aún sigo en funciones...

Reunidos los dos Consejos de Grupo, debíamos elegir de entre nosotros a los miembros del Consejo de Curso: era el momento de buscar alianzas... se me ofreció un compañero gallego, bajito y con gafas, más listo que los ratones colorados; presumía de vagas simpatías trotskistas; en aquel momento, había dos partidos trotskistas funcionando. O tres, con los troskos nunca te aclarabas...- quedamos en votarnos mutuamente: yo cumplí a rajatabla, y salió elegido; él no me votó y, como es lógico, yo no salí... esa putadita -que luego reconoció- no empañó nuestra amistad, que duró, más o menos, hasta que, años después, pasó a desempeñar funciones de muy alta responsabilidad en la Patronal catalana: cuando nos encontrábamos en la calle, yo iniciaba un amistoso saludo... él me esquivaba, alegando siempre prisas... os juro que no tenía intención de comentar su deriva ideológica, sólo quería hacer unas risas... ahora que lo pienso, quizás estaba haciendo "entrismo" en el Foment del Treball, los troskos eran mucho de eso, un topo revolucionario socavando los cimientos del Templo de la Reacción, a saber...

Quién si resultó elegido para el Consejo de Curso fue un compañero del otro Grupo, del que todo el mundo hablaba, porque ya empezaba a cantar y ser famosillo, en el sumamente reducido mundo de quienes nos interesábamos por esas cosas; no recuerdo haber cruzado una palabra con él, más que nada, por falta de ocasión; oí alguna de sus canciones, y no me desagradaron, aunque prefería a Raimon, y lo sigo prefiriendo, ahí hay una trayectoria musical, política y cívica como una casa de pages... era por supuesto, un chico de comarcas llamado Lluís Llach.

El SDEUB atravesaba aguas tumultuosas; según la leyenda, el Rector de la Universidad, el inolvidable Doctor García Valdecasas había convocado a su despacho a todos los Delegados de Facultad: cuando los tuvo allí, les comunicó que, a la salida, serían detenidos por agentes de la Brigada Social; bien mirado, les hizo un favor a todos; a los policías, porque les ahorró el tedioso recorrido, de madrugada, casa por casa, y a los delegados, porque les pilló vestidos, y no en pijama, aunque dudo de que se hubiesen llevado al Rectorado el preceptivo cepillo de dientes.

Entre ellos, cayó mi Delegado de Facultad, Marçal Tarragó: varios años mayor que yo, el que luego sería prestigioso urbanista era también Antiguo Alumno de la Escola del Mar, y, además, Jefe de mi "Color", algún día os explicaré como funcionaba eso: como tal, en cuanto me reconoció en la Facultad, había ejercido sobre mí un discreto papel de protector y consejero, que nunca le agradeceré bastante... estábamos descabezados, y, además, llovía sobre mojado, porque también su antecesor, el hoy conocido periodista Andreu Claret, había sido en su momento detenido y expedientado; el cargo de Delegado de Facultad del SDEUB era tan letal, o más, que el de piloto de pruebas de reactores supersónicos...

Con el entusiasmo que podéis imaginar, nos reunimos todos los delegados de la Facultad, con el propósito de elegir no un Delegado de Facultad, sino una futura víctima de la represión franquista: y allí surgió la propuesta de elegir para el cargo al único que ya gozaba de una cierta notoriedad pública...Lluís declinó el honor: se debía a su incipiente carrera artística... no seré yo quien lo critique por eso...

Ante el vacío, se levantó un compañero, con el que si tenía yo bastante relación.... "Mis padres viven en Francia -fue su discurso electoral- y ya tenía pensado irme yo a estudiar allí; elegidme y, cuando salga en libertad condicional, me iré a Francia, y se acabó el problema..."

Lo elegimos por aclamación... y, como podríais suponer, nunca fue detenido, esas cosas siempre van así...

Reconozco que algunas cosas de Llach me gustaron bastante, no así "L'Estaca", que nunca me ha emocionado, y mira que la habré oído veces... Pero estaba Paco Ibáñez, luego vino Labordeta, un amor a primer oído, y mis caminos y los de la Nova Cançó, que ya no era tan nova, empezaron a separarse... no me gustaron las groseras chanzas de Boadella sobre su orientación sexual, que respeto plenamente, aunque me reí por debajo del bigote con las críticas de Marsé... hoy, cuando lo veo amenazando a mis compañeros funcionarios de la Generalitat que no expresen una clara veneración por el "prusés" y no acaten las leyes que se van a sacar, ilegítimamente, de la punta del gorrito, una mayoría parlamentaria insuficiente para nombrar un Síndic de Greuges, pienso que el Senegal se está perdiendo un ciudadano de cierto interés, y, en el fondo, me alegro de que no me diese la ocasión de aclamarlo como Delegado de Facultad...

lunes, 10 de abril de 2017

Carme Chacón, in memoriam...

Conmovido aún por la temprana muerte de Carme Chacón, unas palabras en su memoria, y en memoria de otras cosas...

Para las gentes de mi partido, el PSUC, el hermano PSC, Partido de los socialistas catalanes, era algo así como el Paraíso; el lugar a donde iríamos a parar, para disfrutar de prebendas sin fin, cargos a porrillo, e incluso la contemplación de Dios... si éramos buenos y lográbamos autorescatarnos de las garras del estalinismo... muchos de los mejores de entre nosotros habían partido ya en esa dirección, y cuando te enterabas de que otro compañero nos había dejado para irse al PSC, o a UGT, o -lo que era más común- a los dos, ya ni siquiera te extrañabas... "Ha sido lo mejor para él -pensabas-, ha dejado de sufrir, que allí nos espere muchos años..."

Carme Chacón, veinte años más joven, se ahorró ese calvario; era, por así decirlo, nativa del PSC; cuando su Partido, al igual que toda Catalunya, se partió en dos, muchos hermanos sociatas -entre ellos, ¡ay!, buenos amigos- oyeron la atiplada voz de tenora de la Pàtria y corrieron a alinearse en sus prietas filas... Carme se situó en el sector más charnego y español, aunque no españolista, el  más próximo a mi corazón, mi cerebro y mi procedencia étnica... una Antirufián, si se me permite la expresión, y a punto estuvo de asumir la Secretaría General de la Casa Madre, el PSOE, quizás la Historia se habría escrito de otra forma...

Y de allí llegó a ser la primera mujer al frente del Ministerio de Defensa: siempre he considerado un error nombrar para dicho cargo a personas que no han hecho el Servicio Militar; sólo quienes hemos pasado por dicha experiencia estamos en disposición de calibrar exactamente qué supone el Servicio de las Armas y quienes a él se encomiendan... solo cuando has sorprendido a un comandante falsificando el sobre de la nómina para sisarle unas pesetillas a la parienta, pongo por caso, puedes acercarte a ese colectivo con el pleno convencimiento de que son seres humanos normales y corrientes, aunque un poco raros, porque raro es su trabajo... puedes creer que son como cualquier otro funcionario, y básicamente lo son, pero a ellos la Patria, el día menos pensado, puede pedirles que mueran o que maten, que son cosas muy gordas, cuando a los demás, como mucho, nos chulea un par de horas extras sin cobrarlas... Creo que Carme entendió eso perfectamente...

Tuve la ocasión de verla en Talarn, cuando presidió el acto de entrega de despachos a los Suboficiales del Ejército: el Rey andaba de baja por cojera, o de picos pardos, o de las dos cosas, y el voluntarioso Príncipe no adubía a tanto acto como le salía... allí estaba Carme, seria, muy seria, mucho más seria que los royals, sin concesiones a la campechanía, viendo inclinarse ante ella las banderas de San Quintín, de Rocroy, del Barranco del Lobo... seguro que sentía como una losa, encima suyo, el peso de cientos de años de victorias y derrotas, de glorias y barrabasadas, que no otra cosa es asumir la pertenencia a una Comunidad que, a lo largo de los Siglos, va trampeando como puede hacia un Futuro siempre esplendoroso...

Esta mañana, sorprendo a los equipos móviles de TV3, la Televisió Pública de una parte importante de Catalunya, subiendo al piset, de inmejorable localización, donde tiene su oficina de jubilado el Expresident Montilla: imagino que le van a pedir unas declas sobre el súbito fallecimiento de Carme Chacón, aunque quizás me equivoque, suelo hacerlo... deshonrado Pujol, envuelto en las brumas algodonosas de su enfermedad Pasqual Maragall, inhabilitado el Gafe Innombrable, Montilla, el President Acuátic, incoloro, inodoro e insípido, es el único Expresident de la Generalitat en activo, por así decirlo, ni él se lo debe creer... compañero de Partido, vecino de ciudad, quién mejor que él para cantar el panegírico de la compañera abatida por una enfermedad congénita que no le había impedido llevar una vida, no ya activa, sino activísima y, en cierto sentido, quiero creer que satisfactoria y fecunda. Espéranos muchos años, Carme...

viernes, 7 de abril de 2017

Yugoslaviú, Yugoslaviú...!

Desde que me ha peleado con el Grupo Prisa, en vez de escuchar la SER, pongo el radiodespertador a las seis de la mañana con Radio Nacional -de España, quiero decir...-; a mí los peperos me gustan así, que vengan de cara... hoy nos cuentan una noticia que me hace soltar la carcajada...


Tito, en un anticuario: pero aún quedan calles con su nombre...


Después de enterarme de que Trump ha lanzado ya los primeros cincuenta misiles de su, espero, fecundo mandato -se ha contenido, el angelito, tantos días en el cargo sin disparar ninguno...-, oigo que la Guardia Civil, o el Servicio de Vigilancia Fiscal, o los dos, han intervenido un velero cargado de droja: hasta ahí, todo normal. Lo bueno viene ahora; el capitán era serbio, y la tripulación, croata...

Mi corazón unionista, e incluso moderadamente jacobino y cartesiano, salta de alegría, y me parece escuchar el castañeo de los dientes del esqueleto del Camarada Tito, esmelicándose allá en su tumba... ¡tanta in-indá-indapendensiá, tanto liarla parda, para montar luego "joint ventures" para el trapicheo...!

La cosa viene de antiguo; en 2008, en Ljubljana, todo el bellísimo centro de la ciudad estaba ocupado por canchas de basket, donde se disputaba una liguilla entre... los países independientes de la antigua Yugoslavia. Sólo faltaba Kosovo. Ganaron los serbios, posiblemente porque llevaban la animadora más vistosa, y allí les entregaron ceremoniosamente un cheque... le comentaba yo a Blanca: "¿Te imaginas, en los años cincuenta, en España, un partido de fútbol entre Falange y el Partido Comunista...?"...

Servia vs. Croacia...

Fijaos en los equipos... Cna Gora es Montenegro; eso que empieza por "H" es Croacia...



Siempre he tenido un respeto imponente hacia la figura de Josip Broz, Tito... hijo de croata y eslovena, consiguió mantener juntos a tanto hijo de su padre y de su madre sin cometer demasiadas barbaridades... durante la Guerra de España, de acuerdo con su biografía oficial, contribuyo desde París a organizar las Brigadas Internacionales, pero nunca -él insistía en aclararlo así- puso los pies en nuestro país: yo tengo al respecto una información muy distinta.

Una persona muy querida, oficial del Ejército Popular -oficial, no ex-oficial; "La autoridad legítima que me nombró no ha tenido a bien cesarme", decía- me contó lo siguiente: durante la Batalla de Teruel, la unidad que mandaba se vio rodeada por tropas enemigas superiores en número -y, supongo yo, bien provistas de coñac "Tres Cepas"- El oficial, contraviniendo las órdenes -que, como es sabido, siempre son de resistir hasta el último hombre- logró replegarse sobre su retaguardia, salvando la vida de sus soldados. Como cabía esperar, le formaron Consejo de Guerra; cuando ya le olía la cabeza a pólvora, compareció voluntariamente ante el Tribunal un "Asesor soviético", que declaró que la maniobra era plenamente justificada, se había ejecutado impecablemente, y gracias a la iniciativa del oficial se había evitado un hundimiento catastrófico de toda la línea del frente. Los cargos fueron inmediatamente retirados: años después, cuando su foto estaba todos los días en la prensa mundial, como el "Comunista bueno" que le había plantado cara a Stalin, el oficial reconoció al "Asesor soviético"; el ahora Mariscal Tito.

Esa información, procedente de fuente absolutamente fiable -si sus hijos, que leerán esto, me autorizan, daré su nombre y grado, pero nada más...- parece confirmar la de una señora de Barcelona, que juraba que el hijo que tenía era de Tito, al que había conocido -se supone que carnalmente- sin moverse de su ciudad natal: el Internacionalismo es fuerte, muy fuerte, pero no lo suficiente para dejar preñada a una señora a mil kilómetros de distancia... a lo mejor por eso negaba Tito su presencia en España, los juicios por reconocimiento de paternidad siempre son un coñazo...

Cuenta Leonardo Padura en su libro "El hombre que amaba a los perros", que aprovecho para recomendaros vivamente,  otra anécdota de la relación entre Stalin y Tito: a raíz de su sonada ruptura, Stalin, muy en su línea, envió a Yugoslavia varios agentes secretos, con órdenes de matarlo: todos fueron interceptados. Al final, Tito se enfadó: "¿Ya vale, no...? como vuelvas a enviar a otro más, envío yo a uno de los míos... ¡uno solo, pero ese te mata, por la gloria de mi madre...!" Stalin tomó nota, y se comportó...

¡Slava Tito, qué caramba....!

Caídos en las Brigadas Internacionales: Slava Padlin!




sábado, 26 de noviembre de 2016

En el día de la muerte de Fidel...

Curiosamente, llevaba días pensando escribir sobre esto, pero la ocasión no puede ser mejor...



Durante mi estancia en Angola, compré en un lujoso supermercado un librito que me pareció interesante: "El León Rojo", de Pedro Arregui, uno de los soldados cubanos que combatió en la cruenta guerra civil angoleña, formando parte del contingente enviado por Fidel Castro para apoyar, en un esfuerzo de solidaridad internacionalista, al MPLA. Además, estaba traducido al Portugués, y siempre que puedo, cuando estoy en otro país cuya lengua me resulta comprensible, me gusta simultanear mi visita con la lectura de un libro en el idioma del lugar, es una forma más de hacer más pleno, interiorizado, el viaje.

"El León Rojo" no es un libro militante ni partidista; el autor, Pedro Arregui, al parecer vive en España, y ya el subtítulo de su novela -"Relato verídico de un militar cubano voluntario forzoso en el teatro de la guerra de Angola"- marca distancias respecto de la operación en que se vio envuelto y, por supuesto, no deja traducir un entusiasmo revolucionario de manual: el libro es interesante y vivo: un reservista cubano es llamado a filas para lo que, de entrada, parecen ser unas maniobras, hasta que les comunican que van a participar en la operación de auxilio al gobierno angoleño, amenazado por las guerrillas que apoyan los Estados Unidos, la Sudáfrica racista y... la China comunista, en su momento de mayor enfrentamiento con la Unión Soviética. En tierras angoleñas vivirá unos meses de guerra que, como ya sabemos desde Stendhal, es una breve sucesión de episodios dramáticos y violentos que apenas llegas a interpretar desde tu nivel de soldado, y que rompen la monotonía de largos días de aburrimiento, sin más actividad que procurarse el mínimo de comodidades; comida aceptable, agua, un sitio donde mínimamente descansar... y donde el camión con el que se va a buscar las provisiones es infinitamente más importante que los blindados o las piezas de artillería, y compañeros apenas conocidos anteayer llegan a ser algo más próximo que padres o hermanos... a propósito, el "León Rojo" no es ninguna fiera -Arregui, como me pasó a mí, no ve ninguna bestia salvaje de cuatro patas en Angola-, sino un lanzacohetes de fabricación soviética, con el que hostigan a las tropas sudafricanas...

¿"Voluntario forzoso..."? Según y como; la unidad de reservistas a la que Arregui pertenece es una batería de artillería, soldados con un adiestramiento especial
, muy necesarios para la operación que se prepara; los concentran sin dar demasiadas explicaciones, interpretan ellos que se trata de unas maniobras... pero los llevan a La Habana, donde Fidel Castro les dirige la palabra, explicándoles el alcance de la expedición y lo que espera de ellos: aún así, muchos alegan motivos para quedarse en Cuba: atención a la familia... ¡tener exámenes pendientes...!. las excusas son aceptadas... los que marchan lo hacen a sabiendas de que participan en una experiencia internacionalista, y de las palabras de Arregui se desprende un buen nivel de interiorización de ese espíritu y, ¿por qué no?, del orgullo de formar parte de un movimiento mundial sobre el que extiende su manto protector la Unión Soviética, que, al parecer, escolta con sus submarinos los buques que van y vienen de Cuba a Angola...

Pero me interesa destacar dos curiosos fenómenos de lo que podríamos llamar "lealtades cruzadas"; la relación entre los Internacionalistas cubanos y los militares angoleños del MPLA es buena... pero mejorable; hay por parte de los angoleños una cierta prevención hacia unos compañeros mejor preparados y equipados... y, además, "blancos" -en el contingente cubano, al parecer, los blancos son mayoría-, culturalmente muy lejanos a ellos. No faltan incidentes en que los combatientes del MPLA quieren dejar claro que esa es "su" guerra, y que los cubanos están tan solo ayudando... sin embargo -o precisamente por eso- los cubanos son muy bien recibidos por los colonos portugueses, con los que la proximidad lingüística y cultural ayuda a establecer lazos... cuando los cubanos se retiran, los portugueses, les dicen, se van a sentir solos y desamparados...

Hay otro episodio sumamente revelador: durante el viaje de ida del convoy cubano, llega la noticia de la muerte de Franco: los responsables políticos se enfrentan a una situación curiosa: por un lado, ha muerto un dictador fascista, campeón del Anticomunismo... pero no pueden olvidar tampoco que la España de Franco era, fuera del campo socialista, el único apoyo internacional a la Cuba castrista y que, pese a algún sonado incidente diplomático, España rompía el bloqueo económico al que la tenía sometida Estados Unidos... a nivel colectivo, aún no se ha digerido en parte de la sociedad española el papel de los Estados Unidos en la guerra de Cuba: muchos independentistas catalanes cantan, a voz en grito, "el meu avi", habanera compuesta por un militar del Ejército Español, donde queda muy claro que, de lo que pasó en Cuba, "Tuvieron la culpa los Americanos"... y, en general, la Revolución Cubana no tuvo en la España franquista la mala prensa que cabía esperar... se sumó también la torpeza de los anticastristas que atacaron un buque español que comerciaba con Cuba... podríamos decir que, hasta fecha tan reciente como la presidencia de Aznar -ese sí plenamente en línea con los más reaccionarios del exilio cubano y de la ultraderecha estadounidense- Fidel ha sido, para la izquierda española, un referente, a veces incómodo, pero ampliamente querido, y para la derecha... un pariente no tan lejano, incómodo también las más de las veces... pero pariente al fin. Puedo dar fe de que, entre los falangistas de mediados de los Sesenta, Fidel era un personaje sumamente popular...

Es un día, por lo tanto, de sentimientos encontrados:  no basta con decir que ha muerto un personaje histórico, eso es evidente; ha muerto también alguien que ha sido importante en nuestras vidas, que ha dejado su huella en nosotros; despertando en algunos un rechazo plenamente justificado por sus desmesuras, que les han servido también para negar la posibilidad de cualquier cambio en el status quo caracterizado por la victoria de las versiones más rapaces y groseras del Capitalismo. el Capitalismo que alardea de tenernos a todos cogidos por el mismísimo coño... para los que aún creemos en la necesidad y la posibilidad de un Mundo distinto, Fidel ha sido uno de los nuestros, indefendible en algunas cosas, plenamente reivindicable en otras, ha puesto a prueba nuestra capacidad de justificar sus errores, dando por bueno que sus aciertos, por así decirlo, ya se daban por descontados, faltaría más... puedo llegar a estar de acuerdo en que quizás los cubanos no han sido los principales beneficiarios de su obra: pero tengo la íntima convicción de que, en un mundo sin Fidel Castro, sin la Revolución que él personificó y protagonizó, los poderosos despiadados lo hubiesen tenido un poco más fácil, y a los humildes, a los Parias de la Tierra, les hubiese faltado esa muchas veces engañosa, pero necesaria, imprescindible, lucecita de esperanza, que bajo ningún concepto hemos de dejar que se apague...








miércoles, 29 de junio de 2016

San Pedro y San Pablo

Hablábamos anteayer de Moriello de Sampietro... hoy, de Sampietro y Sampablo.... os preguntaréis qué obsesión me ha entrado con el Santoral, pero es que, hoy, me lo han puesto a huevo...





Hoy celebra la Santa Madre Iglesia la festividad de San Pedro y San Pablo:  cuando pongáis la cruz en la casilla de la Declaración de Renta, recordad que poco habría durado el invento sin la aportación de estos dos gigantes: sin quitarle méritos a Jesucristo -sólo me faltaría, a estas horas, recibir un rayo, por blasfemo-, la Iglesia Católica en particular, y el Cristianismo en general, son fruto del esfuerzo de Simón, llamado "Piedra", Kefas", el tozudo pescador de Tiberiades, y de Saulo de Tarso..., el judío culto y pijo, ciudadano romano helenizado, convertido a la Fé Verdadera a última hora...  todo el que ande por el mundo de la emprendeduría y las start ups, ahora tan de moda, sabrá que buenas ideas las tienen muchos, pero que el éxito empresarial requiere de la capacidad organizativa y el empuje, que, en éste caso, aportaban Pedro -el tradicionalista- y Pablo -el transgresor-, padres al alimón de aquella locura que fue el primer Cristianismo, al que se apuntaban emigrantes, pobres, esclavos, mujeres y militares sin graduación, y en cuyas filas no me hubiese importado figurar, aunque solo fuese por meter la mano debajo de las togas purpúreas y tocarle bien tocadas las narices al corrupto establishment romano... felicidades, pues a todos los Pedros, los Pablos -empezando por mi nieto, por supuesto-, las Petras y las Paulas... y, ahora que definitivamente ha entrado en su ocaso el Sol de nuestra efímera gloria futbolera, un cariñoso recuerdo al Pulpo Paul.

Me hubiese gustado poder felicitar hoy, y desear los mayores éxitos, al Presidente y el Vicepresidente de un futuro gobierno de regeneración moral y democrática de mi país: el orden, la verdad -ya sé que a ellos no- me importaba un pito, porque el uno sin el otro poco podrían hacer... pero mis conciudadanos no han estado por el tema... en mi ya lejana juventud era relativamente conocido un trío musical de folk, Peter, Paul and Mary; me encantaban sus canciones... pues bien, ni Peter ni Paul; se ha llevado el gato al agua Mary... ano. A Pablo, como a su antecesor, le han cortado la cabeza; Pedro sigue teniendo las llaves en su mano, pero todos sabemos a quién se las va a dar, y, si no, al tiempo... la Voz de Dios ya ha tronado desde El País, y dudo mucho que se atreva a desafiar sus iras, buen chico como es...

La Fortaleza de Pedro y Pablo, sobre las frías y limpias aguas del Neva, domina la vecina ciudad de los tres nombres: San Petersburgo, Petrogrado, Leningrado, otra vez San Petersburgo... la aguja dorada que la corona rivaliza con su vecina del Almirantazgo. La Petropavloskaya es hoy un pacífico parque de recreo, donde vi a un orgulloso padre enseñar a su hijo de diez o doce años a manejar un cañón... ese especial cariño de los rusos hacia la Artilleria, "Vojna Bog", "Dios de la Guerra", la llaman... Hay hasta un pequeño restaurante de aire bastante soviético -es decir, frugal, cutrecillo y tirando a honrado- donde, por cuatro cuartos, comí un Borsch muy rico y una lengua guisada sensacional.

Pero no siempre fue un lugar tan inocente; cuando las Fuerzas del Orden reprimieron la Revolución de Diciembre de 1825, un primer intento de jóvenes militares -procedentes de la aristocracia- de limitar la autocracia zarista, cinco de los sublevados fueron condenados a muerte: pusieron la soga al cuello del poeta Kondrati Ryleyev, se abrió la trampilla bajo sus pies, la cuerda se rompió, y se pegó una enorme culada en el foso... se levantó, sacudió el polvo de su uniforme, y masculló con desprecio a sus verdugos... "¡No sabéis ni ahorcar...!" ¡Gloria a ti, poeta inconformista, y a todos los que se han dado alguna culada en su vida, y las que se darán... !


PS: en la primera versión, Ryleyev participaba y moría en la Revolución de 1905; para esas fechas, habría ya muerto igualmente, pero de viejo: la Desembskaia ocurrió realmente en 1825; gracias a mi sabio amigo Joan Auladell por descubrir mi metedura de pata...